En abril de 1927 el novelista Rómulo Gallegos viajo a los llanos de Apure con la intención de tomar algunas notas relacionadas con el ambiente típico en la vida de un hato, entre las amistades que rápidamente hizo se encontraba un señor de apellido Rodríguez, quien relato a Gallegos dos episodios que le sirvieron de guía en su objetivo. Uno de ellos se refería a un joven abogado que se puso al frente de su hacienda y, gracias a su capacidad en la administración, llego a convertirlo en uno de los más prósperos de la región, pero este comenzó por aficionarse al licor, y termino destruyendo todo lo que había logrado, y finalmente también perdió su vida.
La otra era una señora a quien todos apodaban la Doña, decidida, supersticiosa, llena de codicia, capaz de enlazar novillos, disparar armas de fuego con gran puntería y rivalizar con el mejor de los jinete, se trataba de ser auténticos, poco conocidos en la vida real, le proporcionaron a la imaginación del escritor el camino para construir su novela “Doña Barbará” abonado el terreno ante la conmoción que le proporcionaba la inmensa bravura y melancolía del paisaje llanero, la combinación de aquellos dos personajes dentro de tan impactante ambiente natural, le facilitaron la integración de su obra.
Lorenzo Barquero y Doña Barbará, habían nacido para el mundo literario, el primero como hombre culto a quien la soledad y la barbarie terminaron destruyendo. La segunda como la encarnación de la tremenda fuerza primitiva que logra desarrollarse ente la naturaleza salvaje, ambos tipos fueron tomados como punto de partida y referencia, el autor tuvo que crear los contratipos y para ello se valió del carácter de Lorenzo Barquero, surgiendo el joven abogado Santos Luzardo como su pariente, dueño de una recia fuerza moral y de indudable conducta viril a prueba de dificultades. Marisela, como su madre Doña Barbará, era también producto de esos llanos, una joven en estado natural, no contaminada por fuerzas o estereotipos y, por tanto susceptible a ser transformada mediante una educación bien dirigida.
Así fue el punto de partida que la realidad llanera le dispenso a Don Rómulo Gallegos para modelar otros personajes como “Altamira” y “El miedo” a medida que viajaba por el cajón del Arauca surgieron los nombres de Pajarote, María Nieves, Antonio, Carmelito y muchos otros que se fue encontrando en distintos lugares de Venezuela como Mujiquita, Balbino Paiva, El brujador, y Juan primito, personajes principales y secundario, hoy estamos viendo una nueva y excelente versión, grabada para televisión y exhibida por televen (Canal 21) César Eduardo Álvarez
Indagando con especialistas en el mundo occidental, sobre la vida íntima de la pareja se encuentran muchas y variadas opiniones, será que: ¿las relaciones están ganando mayor igualdad? O simplemente las mujeres están adquiriendo un rol masculino-agresivo. Habría que ser cuidadoso, y no confundirse bajo el concepto de supuesto modernismo. ¿En qué situación nos encontramos en la actualidad? ¿Estarán ellas copiando la sexualidad masculina, o andan tras la búsqueda de la suya propia? ¿Acaso les gusta este nuevo estilo de intimidad a los hombres? Resulta frecuente encontrar en diarios y revistas, como las mujeres jóvenes se están convirtiendo sexualmente en asertivas, ahora ellas logran separar lo emocional con respecto a la relación sexual, igual como lo hacen los hombres, una esposa moderna se atreve decirle a su pareja “te amo, pero necesito variar en mi vida, quiero mi propio espacio, tiene que tratar de entenderme” Otras lo buscan como dice la canción de Thalía en su amor a la Mexicana.
La pornografía y cientos de imágenes de mujeres en actos poco comunes, se pueden ver fácilmente en diversos medios a nivel global, esto se ha ido incrementando en los últimos años, con aspectos nunca antes vistos, como la dominación, a través de la cual se asumen actitudes agresivas, exigiendo y dando órdenes, utilizando el castigo y el placer en combinaciones con muy diversos matices. ¿Sera esta una señal de que en la intimidad de una pareja, durante el acto sexual, se está desarrollando con más igualdad? O simplemente las mujeres, tal como se nos muestra en fotos y videos, simplemente se están copiando la personalidad sexual-agresiva del hombre primitivo. Hasta hace poco se tenía entendido, que tal actividad sublime buscaba fundamentalmente continuar la reproducción humana, al menos ese era el principio filosófico. Algunas chicas bajo el gigantesco bombardeo audiovisual han aprendido, al igual que los machos que el sexo consiste en una serie de actos, vinculados con la seducción para finalizar en la consumación del amor carnal, si esta serie de nuevos mecanismos busca como objetivo principal lograr el placer intimo, entonces las mujeres pudieran pensar que tienen perfecto derecho a imponer sus puntos de vista para conseguir tal fin.
Sin embargo la definición de sexo, tal como lo veníamos conociendo, bajo el engaño de las sociedades y religiones, donde tanto ellas como ellos restringían sus escogencias, tendencias y gustos, privándose de experimentar con sus cuerpos las emociones sexuales, bajo la premisa de que todo lo no convencional se convertía en pecado, dando como resultado que solo estábamos sometidos bajo presión sicológica bajo estereotipos de prohibición implantados por el mismo hombre, teorías que hoy han sido destruidas por la invasión de mensajes directos o subliminales, en las cuales la premisa es el placer. Sin embargo esta nueva tendencia de dominación femenina contra el hombre o hacia las de su mismo sexo, no son representaciones validas, sobre cómo debería ser la actividad intima, que si bien esta cargada por la compensación en el goce, en la mayoría estas películas o videos pornográficos resultan ser simples exageraciones producto de la fantasía de sus realizadores.
Ante esta nueva conducta, la mayoría masculina no se siente horrorizado, sino más bien amenazados, mientras que las mujeres al contrario se muestran llenas de poder, sobre todo ante el valor tangible del gran placer que logran disfrutar con su repuesta multiorgasmica, esta conducta copiada de los audiovisuales en ocasiones se ejerce para agradar o gustar a los hombres, pero no muestran en la realidad a las mujeres como realmente son ellas. César Eduardo Álvarez